Victoria es el arte de continuar donde otros resuelven parar

Hola a todos

Cuando nació Run4Smiles, antes de montar la Asociación y sobre todo mucho antes de saber las dimensiones que tomaría el proyecto, escribí que R4S nacía para ver cumplido dos cosas: un sueño y una ilusión.

  • El sueño que nos marcamos era evidentemente algo muy personal y muy ambicioso, ver andar, reír y hablar a Eugenia.
  • La ilusión en aquella época en la que apenas corría cuatro kilómetros era casi un imposible, nadar/pedalear/correr para convertirme en Finisher de un Ironman.

Hoy, casi cinco años después, estoy a las puertas de conseguir cumplir aquella ilusión, convertirme en Finisher de un IM.

Después de muchas horas de entreno, de muchos kilómetros en el agua, en la bici y corriendo (aunque quizá no tantos como debería) el próximo día 9 de Julio estaré en Vitoria para enfrentarme al reto deportivo más complicado de los que he hecho hasta ahora. Llegar hasta aquí no ha sido fácil, como tampoco lo será la prueba, pero echando la vista atrás, pase lo que pase el día 9, el camino ha sido un aprendizaje y ha merecido la pena al 100%.

En este camino que vio la luz en la carrera del BBVA:

  • He conocido a gente maravillosa con la que gracias a Dios he podido compartir carrera, retos, sonrisas… Gente con una calidad humana espectacular, personas (hoy casi todos amigos) que prefirieron cambiar sus propios objetivos deportivos por los nuestros, que sacrificaron horas y horas de sueño para entrenar y poder aportar su granito de arena a nuestra causa, que sacrificaron su tiempo libre y el de sus familias arrimando el hombro sin esperar nada a cambio para conseguir que nuestros proyectos vieran la luz… un auténtico lujo de personas.
  • He conseguido cosas con las que nunca hubiera podido soñar, y eso que siempre he sido de los de “Piensa en grande y tus hechos crecerán”. Es cierto que el sueño inicial está lejos, pero eso no nos desmotiva ya que Eugenia ha conseguido tanto sin andar ni hablar, únicamente con la sonrisa, que lo que nos lleva es a ilusionarnos más sabiendo que aunque el objetivo está lejos el camino está plagado de motivos por los que seguir sonriendo y confiando.

Como os decía, el camino no ha sido fácil, he pasado por lesiones que han hecho que tuviera que retirarme de “pequeños sueños” a dos días de finalizarlos, lesiones que desesperaban ante la falta de mejoría, he pasado por carreras en las que los metros se convertían en kilómetros y los kilómetros en muros verticales que se perdían entre las nubes frente a los que tuve que poner pie en tierra y tragarme mi enorme orgullo al darme cuenta que no estaba preparado. Pero también he vivido momentos inolvidables como la entrada a meta empapado en mi primera carrera, la entrada en el estadio Olímpico de Sevilla acompañado de grandes amigos mientras en la grada familia y amigos sonreían al verme conseguir un nuevo reto, o el ver a Paula y las niñas y poder entrar en meta de la mano de las enanas en el Medio Iroman de Riaza… inolvidable.

El domingo 9 no me enfrentaré al reto yo solo. A mi lado (aunque sólo sea en la salida) estará mi amigo Carlos, casi la primera persona a la que llamé cuando R4S aún era una idea en mi cabeza, que siempre ha estado a mi lado animándome a seguir luchando y un buen espejo en el que poder fijarse ya que siempre va con una sonrisa y con la mano dispuesta para tendértela si así lo necesitas.

Como no podía ser de otra manera la consecución de esta ilusión buscaba una ayuda adicional, un coche adaptado para Eugenia (ver reto). Desde aquí quiero dar las gracias a todos los habéis contribuido a conseguir que este reto viera la luz. Cuando lo lanzamos éramos conscientes que era muy ambicioso y más sabiendo que no íbamos a dejar el objetivo de la Asociación de lado, por esa razón, ver que hemos superado el 50% nos produce aún más alegría.

Muchas gracias de corazón a todos los que durante estos cinco años habéis estado a nuestro lado, a todos los que habéis aportado vuestro tiempo, vuestra aportación económica, vuestra ilusión… para ayudarnos a llegar hasta aquí.

Claramente esto no es un punto y final, únicamente es un punto y seguido. Si lo consigo sólo habrá que buscar una nueva ilusión (o hacerla pública J) y si no lo consigo… ¡ahora mismo no es una opción!

Un abrazo
NG